10
Consejos para mejorar tu alimentación
Tomado de Musculacion.net
Consejos para mejorar tu alimentación deportiva o nutricion
deportiva. Intentando aunar la alimentación natural con la
suplementación deportiva.
La
digestión completa y eficiente, junto con una absorción
perfecta, son ingredientes críticos, aunque hay algo más
que eso. Aquí están 10 fórmulas para esclarecer
el misterio de la absorción y sacar el máximo partido
de vuestra dieta: ¡La clave del éxito, sean cuales
fueren vuestros objetivos!
1) VARIAR
VUESTRAS FUENTES DE PROTEINA
Los
culturistas suelen tener el hábito de comer lo mismo día
tras día porque creen que les resulta más conveniente.
Esa fórmula conduce a deficiencias, ya que se trata de utilizar
únicamente el pollo y el atún como fuentes de proteína.
Ni el pollo ni el pescado presentan el equilibrio perfecto de aminoácidos.
De hecho, el pollo tiene poca cantidad de algunos aminoácidos
esenciales.
Tomar
las mismas proteínas a diario puede abrir puerta a una deficiencia
relativa de algún aminoácido. Eso puede conducir a
un estado catabólico, ya que nuestro cuerpo se verá
obligado a sacrificar células musculares para tener acceso
a un aminoácido determinado.
Las
dietas repetitivas también pueden provocar alergias. La teoría
es que los subproductos de una proteína en particular pueden
hacer que el sistema ¡nmunológico reaccione y forme
anticuerpos. Cada vez que se consume ese alimento, se inicia una
reacción en cadena, pues el cuerpo trata a esa comida como
una proteína extraña en vez de como fuente de nutrición.
Obtener
proteína de una variedad de fuentes como pavo, pollo, pescado,
alubias, lentejas, atún o carne nos prevendrá contra
cualquier deficiencia proteica o posible alergia alimenticia.
2) EVITAR
LAS CENAS COPIOSAS
Muchos
culturistas que quieren conseguir masa muscular tienen la costumbre
de forzarse a comer a última hora de la tarde o tomar un
batido supercalórico antes de acostarse. Esos hábitos
pueden proporcionarnos unos kilos de grasa.
El metabolismo está más elevado durante la mañana
y a primera hora de la tarde. La mayor parte de los nutrientes se
digieren y absorben mejor a esas horas del día.
Se
trata del momento en que debemos consumir el máximo número
de calorías posible. Y también el tiempo en que podemos
terminar en estado catabólico si no nos alimentamos adecuadamente.
Las
comidas copiosas a última hora, sobre todo si contienen abundancia
de proteína, pueden interferirse con el sueño. El
exceso de proteína puede acelerar el metabolismo en un momento
en que estamos intentando descansar y recuperarnos. El exceso de
carbohidratos consumido a última hora es más probable
que se acumule como grasa que como glucógeno, porque las
demandas de energía son más bajas y los niveles de
azúcar sanguíneo tienden a ser más estables.
Procurad
tomar la mayoría de las calorías (mínimo de
un 75 por 100) antes de las 7 de la tarde.
3) TOMAD
COMIDAS PEQUEÑAS Y FRECUENTES
Eso
es importante. Las comidas pequeñas y frecuentes se digieren
mejor y se absorben con más facilidad. Ayudan a mantener
activo el metabolismo y reducen la posibilidad de acumulación
de grasa.
Los
procesos mecánicos, químicos y en-zimáticos
que acompañan a la digestión son más eficientes
cuando se consume una cantidad reducida de alimentos.
Las
comidas pequeñas también ayudan a estabilizar los
niéveles de aminoácidos y azúcar, lo que supone
una energía más constante y mejor regulación
del apetito. Consumir alimentos con frecuencia minimiza también
el catabolismo, ya que recibimos un aporte de nutrientes cada pocas
horas.
4) HAY
QUE BUSCAREL MOMENTO ADECUADO
La
nutrición ideal es la que proporciona al cuerpo lo que necesita
cuando éste lo precisa. El objetivo es hacer frente a las
demandas del organismo. El entrenamiento tiene un efecto pronunciado
sobre el metabolismo y estimula ciertos eventos implicados en la
absorción de nutrientes. Yo me refiero a ellos como «ventanas
de la oportunidad».Una de esas ventanas se abre unos 30 minutos
después del entrenamiento. En ese momento, es crítico
consumir entre 50 a 100 gramos de carbohidratos. ¿Por qué?
Porque en esos momentos la prioridad básica del cuerpo es
volver a rellenar el glucógeno perdido durante los entrenamientos
de alta intensidad. Se trata del resultado de unas rutas bioquímicas
estimuladas por el entrenamiento. El cuerpo «chupa»
entonces los carbohidratos como una esponja y como resultado vuelve
a cargar sus depósitos de hidratos el doble que lo normal
a una velocidad dos veces superior. Si no tomamos entonces carbohidratos,
a los 45 minutos -aproximadamente- las ventanas vuelven a cerrarse
y el cuerpo empieza a consumir proteínas, convirtiéndolas
en azúcares para poder rellenar sus depósitos energéticos.
Si
no hacéis bien las cosas de la nutrición, haced bien
siquiera esta: tomad carbohidratos una media hora después
de entrenar. Las bebidas deportivas son excelentes en esos momentos
porque requieren digestión mínima y se absorben con
facilidad.
Un proceso
metabólico similar se produce con la absorción de
proteína. Entre una hora y hora y media después del
entrenamiento, las células musculares asimilan aminoácidos
a gran velocidad. Si no con sumimos proteínas para convertirlas
en aminoácidos, los músculos del cuerpo pueden disgregarse
para proporcionar esos nutrientes esenciales.
Consumir
de 20 a 40 gramos de proteína entre 60 y 90 minutos después
del entrenamiento debe ayudar a minimizar cualquier proceso catabólico
a la vez que proporciona aminoácidos para reparación
y crecimiento de tejidos.
5) UTILIZAD
LOS SUPLEMENTOS DE FORMA INTELIGENTE
Por
lo general, las multivitaminas y mul-timinerales, y las vitaminas
sueltas como la A, B1, B2, B6, C o E, o los minerales como el calcio,
magnesio o zinc es mejor tomarlos con las comidas por varias razones.
En primer lugar, hay menos riesgo de problemas de estómago.
Además, esos suplementos se digieren mejor cuando van acompañados
de alimentos.
Los
suplementos se absorben mejor, lo mismo que sucede con las comidas,
cuando se toman en pequeñas cantidades. Esto parece ser especialmente
cierto con las vitaminas B y C. Si, por ejemplo, tenemos la costumbre
de tomar 1.000 miligramos de vitamina C diarios, es mejor consumir
cuatro veces 250 miligramos a lo largo del día.
Los
aminoácidos, tanto sean libres como con enlace péptido,
pueden digerirse con o sin comidas, pero podrían ser más
beneficiosos para vuestro régimen de nutrición si
se toman con comidas proteicas. Muchos culturistas toman un exceso
de aminoácidos cuando sería mejor que consumieran
unos cuantos gramos junto con las comidas proteicas. Eso ayuda a
conseguir un balance de aminoácidos que permite una absorción
más correcta. Fuentes típicas de proteína como
pollo, atún, pavo, etc., son excelentes como fuente de uno
o más aminoácidos esenciales. Los suplementos de aminoácidos
complementan los que se encuentran en los alimentos y ejercen un
efecto sinergístico sobre el uso orgánico de la proteína
para el crecimiento y la recuperación muscular.
6) CUIDADO
CON LA PREPARACIÓN DE AUMENTOS
El
contenido en nutrientes de un alimento puede variar enormemente
dependiendo del tipo de preparación. Algunas formas de cocción
reducen notablemente el contenido vitaminicomineral de una comida.
Hay que saber que cualquier tipo de cocción destruye algunos
nutrientes.
De
hecho, muchos alimentos comienzan a perder contenido nutritivo antes
de que vayamos a comerlos. Las frutas y vegetales pierden vitamina
C y algo de B en cuanto se recolectan. Por eso es tan importante
el asunto de la frescura. No hay que dejar los alimentos mucho tiempo
sin consumir ni siquiera en el refrigerador.
No
cocer en exceso ningún alimento. La exposición a temperaturas
elevadas destruye las vitaminas y proteínas. Es mejor freír-los
-con una cantidad minúscula de aceite-hacerlos al vapor o
en microondas.
Lo
mismo pasa con la carne, el pescado o las aves. La parrilla o la
fritura con poco aceite preserva más nutrientes que el asado
o el cocido. Cocer todos los alimentos lo más cerca posible
del momento en que los vayamos a consumir.
7) ¡MASTICAD,
MASTICAD, MASTICAD!
La
masticación es la fase más importante de la digestión.
El hecho es que la mayor parte de las personas comen demasiado deprisa
y no mastican lo suficiente.
La
mayor parte de la disgregación mecánica de los alimentos
se produce durante la masticación, que incrementa su área
superficial, de forma que las enzimas y ácidos digestivos
puedan trabajar eficientemente. La masticación también
mezcla los alimentos con la saliva, que contiene amilasa, la enzima
que inicia la digestión de los carbohidratos.
El
zumo embotellado es nutritivo.
Algunos
están cargados de nutrientes y merece la pena consumirlos.
En cualquier caso, evitad azúcares y aditivos. ¡Cuanto
más fresco sea el producto, mejor es!
La
masticación inadecuada fuerza a tragar grandes cantidades
de alimento que llegan casi intactos al tracto digestivo, reduciendo
la efectividad de la digestión y produciendo hinchazones
y flatulencias, ya que las bacterias intestinales tienen que trabajar
en exceso intentando digerir las partículas de alimentos
que deberían haberse disgregado antes. Eso puede significar
menor eficiencia de absorción y descenso en el acopio de
nutrientes.
Procurad
comer dentro de una atmósfera relajada, tomad bocados pequeños
y masticadlos bien. Parece muy simple, pero la mayoría de
los culturistas pasan por alto este paso tan importante.
8) BEBED
LO QUE HAY QUE BEBER EN EL MOMENTO ADECUADO
La
mayor parte de las personas beben poca agua. Cualquier sedentario
debería tomar un mínimo de 8 vasos diarios. Y los
que entrenan deben beber aún más, sobre todo en ambientes
cálidos o si sudan en exceso.
Aunque
el agua es crítico para el metabolismo de las grasas, la
digestión proteica y la función de los órganos,
su exceso con las comidas puede interferirse con la digestión
y absorción de nutrientes. Tendemos a comer muy deprisa y
a beber mucha agua con nuestras comidas, sobre todo cuando nos sentimos
hambrientos y sedientos después de entrenar. Eso diluye los
ácidos y enzimas del tracto digestivo, comprómetiendo
la digestión. Por tanto, con las comidas podéis beber
el agua suficiente para disfrutar de la comida, digamos que uno
o dos vasos, como máximo. Si llegáis a casa con sed,
bebed agua antes de comer. Este agua se absorberá rápidamente
y es más difícil que cause problemas. Bebed la mayor
parte del agua entre comidas.
Las
bebidas carbónicas deben evitarse acompañadas de las
comidas, sobre todo proteicas. Esas bebidas pueden diluir drásticamente
y neutralizar los ácidos del estómago necesarios para
la digestión.
9) COMED
AUMENTOS NATURALES
Evitad
los alimentos refinados y procesados siempre que os sea posible.
Esos alimentos suelen tener una adición de grasa, azúcar
y sodio, pero también han perdido la mayor parte de sus vitaminas
y minerales.
Leed
siempre las etiquetas de los alimentos que compréis. Muchos
productos denominados «naturales o de salud» contienen
aditivos o han sido sometidos a altas temperaturas u otros procesos
perjudiciales. Muchas personas reaccionan negativamente ante esos
aditivos. Los alimentos naturales o crudos suelen tener intacta
la mayor parte de su contenido nutritivo y muy pocos aditivos.
10)
CONSUMID FRUTAS FRESCAS, VEGETALES Y ZUMOS
Los
vegetales crudos sirven como excelentes aperitivos. Y lo mismo sucede
con las frutas frescas. Es cierto que los zumos de frutas y vegetales
contienen enzimas activas que se destruyen rápidamente con
el procesado. Lo mismo pasa con los vegetales enlatados procesados
a temperaturas elevadas. Por ejemplo, el procesado de alimentos
puede disminuir su contenido de cromo en un 80 por 100. Otros contenidos
de vitaminas y minerales sufren enormemente. El zumo embotellado
es, sin embargo, nutritivo. Algunas variedades están cargadas
de nutrientes y merece la pena consumirlas. En cualquier caso, evitad
siempre los azúcares y aditivos. ¡Cuanto más
fresco sea el producto, mejor es! |